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Desde las 16.15, hora local de Argentina, el día 6 de enero último, el obelisco de la Av. 9 de Julio de la capital de Buenos Aires fue el punto de encuentro de diferentes estructuras de derechos humanos, políticas, sociales, culturales, árabes, religiosas, sindicales y estudiantiles que comenzaban a conformar lo que minutos más tardes se convertiría en una marcha de más de 20 mil personas que se unieron para decir: “Alto a la masacre en Gaza”, frente a la Embajada de Israel.
Decenas de organizaciones de diferentes sectores convocaron a la marcha, entre ellas, la Federación de Entidades Argentino-Palestinas (FEDERPAL), la Federación de Entidades Argentino-Árabes (FEARAB), la Asociación Argentina de Solidaridad con Palestina (AARSOPAL), Asociación Creciente Cine Fértil, Asociación Madres de Plaza de Mayo.
Con impecable prolijidad, las columnas comenzaron a desplazarse rumbo a la Embajada de Israel, ubicada en Av. De Mayo al 700, haciendo huso de sus emblemas, entre los cuales resaltaba el de Palestina.
La ira, la condena, el repudio, la impotencia y la angustia ante tanta impunidad y horror, fueron el eje de todos los participantes. “Se va a acabar, se va a acabar esa costumbre de matar”, “Estado sionista, estado terrorista”, “Aguante Palestina”, “Volveremos, volveremos otra vez, volveremos Palestina capital de Jerusalén” fueron alguno de los cánticos que retumbaban frente a la Sede diplomática. Varios zapatos también fueron lanzados al interior del edificio.
Como acto central, se dio lectura al comunicado conjunto, dirigido al Canciller, Jorge Taiana elaborado y adherido por todas las organizaciones participantes. En dicho comunicado se le exigía al gobierno argentino, una enérgica condena de repudio por el ataque de Israel a Gaza y a Palestina en general y que fuera eliminada, dentro del ámbito gubernamental, la teoría de los “dos demonios”. La ruptura del tratado de libre comercio, convenido en el marco del MERCOSUR con el estado israelí, haciendo hincapié en que este estado genocida “siempre votó en contra de Argentina en los reclamos por Malvinas y puso su ciencia de la tortura al servicio de la dictadura militar”, fue otros de los puntos del documento. De igual modo se pidió el pronunciamiento de todo el arco político argentino, bajo argumento de que el pueblo quiere “saber que opinan aquellos (….) que pretenden gobernarnos y que aún se mantienen en silencio ante esta tragedia humana”.
Luis Zamora, Luis D’Elía y Mario Cafiero entre otras figuras de la política nacional se hicieron presente en el acto frente a la embajada israelí. La titular de Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini hizo llegar su adhesión, como así también otras instituciones, movimientos y partidos políticos nacionales. Dentro del mismo contexto se leyó la declaración del Movimiento Al-Fatah y la Declaración Política del Frente de Izquierda Palestina integrado por el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y el Partido del Pueblo Palestino (PPP), mediante la cual se reafirma que la resistencia palestina continuará “representada en la unidad popular, con la participación de todas las organizaciones y brazos armados”
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